La otra cara de la justicia

En el acceso principal de la corte de apelaciones de Valparaiso, Chile. Se encuentra una curiosa versión de Themis, la diosas que representa la justicia. Digo curiosa porque generalmente las representaciones de Themis tienen como 3 elementos comunes: La venda en los ojos que representa la imparcialidad, la balanza representativa de la equidad y la espada símbolo de la autoridad y fortaleza.

Esta estatua de la justicia ubicada, como decíamos, fuera del edificio de justicia porteño destaca por no tener la venda en los ojos por lo que no sería tan parcial después de todo. la balanza, simbolo de la equidad descanza (como enredada) sin prestar utilidad bajo el brazo y la espada apoyada en el hombro. Toda la expresión de la estatua denota una actitud hostil y de desafio que hace preguntarse ¿A quien se le ocurrió representar la justicia de ese modo y ademas colocarla fuera del edificio de justicia? He aquí la estatua en cuestión.

Investigando pude encontrar tres teorías, cada cual mas ingeniosa que la anterior. La primera es de transmición transmisión oral y cuenta que la estatua fue regalo de un personaje muy influyente de la época por lo que nadie se atrevió a rechazar el presente. Quizas que injusticia le cometieron al pobre hombre para querer vengarse de tal manera.

Debido a que esta estatua de cierta forma mancilla la reputación de la justicia Chilena la segunda versión parece sacada del ingenio chileno, capaz de convertir cualquier situación desfavorable en algo ventajoso. Esta versión señala que esta estatua es complementaria a la estatua que se encuentra dentro de tribunales. La estatua ubicada la interior de tribunales, a diferencia de esta, si tiene su venda bien ubicada y la balanza funcionando, lo que quiere decir (de manera simbólica) que la justicia funciona al interior del edificio (o institución) y fuera de tribunales no existe la justicia o existe una forma imparcial y bizarra de esta. Linda forma de sacarse los pillos ¿no creen?

La tercera se encuentra documentada por el escritor Víctor Rojas Farias en su libro “Valparaíso, el mito y sus leyendas”. Según Rojas el Virrey del Perú era un hombre virtuoso que se inspiraba en la estatua por todos conocida para impartir su justicia. inclusive tenía una estatua en su propio patio para inspirarse.

El asunto era que el virrey tenia dos hijos, uno legítimo y el otro bastardo. El hijo nacido dentro del matrimonio era un sujeto déspota que abusaba de su poder y de las doncellas. Cierto día este hombre mató a un comerciante delante de muchas personas por lo que el virrey se vio en la necesidad de juzgarlo. Lamentablemente la familiaridad le nublo el juicio y en vez de castigarlo lo protegió y el individuo quedó impune. Resulta que el comerciante era su hermanastro. Tan perturbado quedo el virrey por la situación y con el peso de su conciencia aguijoneando mando a fundir la estatua que tenia en su patio he hizo otra con las caracteristicas de la estatua de Valparaíso (Altiva, sin venda ni verdadera justicia). Rojas termina mencionando que esa estatua formó parte de la indemización que Chile le cobró a Perú una vez terminada la guerra del pacífico.

De una de estas tres formas nació la estatua de la Justica ubicada en el frontis de los Tribunales porteños. Ya imagino la cara que ponen las partes en un juicio cuando acuden a buscar la justicia del estado y se encuentran con esta estatua.

Fuente: 1, 2.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Historia, Lugares y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

14 respuestas a La otra cara de la justicia

  1. masita dijo:

    Hola, vivo en la región de Valpo. y me ha tocado varias veces explicarle esta curiosidad a los turistas, el último comentario oficial de la prrrensa shilena es del diario “El Mercurio de Valpo.” folleto “Turismo Reg. de Valpo. 2012” de diciembre 2011 que indica: “Hay una estatua de la diosa Themis (que muchos confunden con la estatua de la Justicia).” > siempre me pregunto porqué la gente no se informa adecuadamente antes de imprimir textos; además encontré online otra imagen sin venda ni balanza funcionando que en la referencia. dice “trujillo Perú cemetry”; Los estilos de ambas esculturas son muy diferentes, descarto que sean del mismo autor, pero quizás en Sudamérica hubo un cuestionamiento general sobre la eficiencia o el sentido de la justicia en el siglo 19. – ya me pasé al ámbito de la copucha otra vez >>> GRACIAS POR TU APORTE SOBRE LA ESCULTURA – es todo lo que quise decirte, slds

  2. Ivan dijo:

    Encontre la otra imagen a la que hacias referencia. (http://www.fotothing.com/photos/824/8249329e530e6497e2618b3a6dc9d01b.jpg) Ha de ser esa, y claro los estilos difieren. Y “entre nos” creo lo mismo sobre la justicia del Siglo XIX.

  3. masita dijo:

    Gracias >> acabo de ver un error de ortografía de los feos >> debe decir “TransmiSION oral” (aparece con – ción) – es el párrafo justo debajo de la foto. FELIZ AÑO NUEVO…..

  4. Ivan dijo:

    Me castigo! Ya esta arreglado, gracias.

  5. wapaclauClau dijo:

    ayer estuve en Valparaíso en un paseo dominguero muy lindo por los cerros Concepción y Alegre, terminamos descendiendo por el costado de la corte de apelaciones y zaz! me encuentro con esta estatua que francamente…da miedo!! el amigo que nos acompañaba me contó la versión del empresario naviero influyente, vecino de cerro Alegre y francamente me resulta la más creíble, lo que sí quiero acotar es que en mi opinión esta Themis soberbia y curiosa representa con mucha precisión la ACTUAL justicia chilena, no sólo la del siglo XIX, las cosas no han cambiado mucho en la extructura del poder judicial, seguimos siendo un pais con un nivel de desigualdad vergonzoso y una corrupción creciente y preocupante. Saludos y felicitaciones por tu post, muy entretenido, informativo y acertado.

  6. Vicente Fraile dijo:

    Estimado Ivan

    Por casualidad ingresé a su blog e, increiblemente, descubro la tremenda conexión que existe entre nosotros. Resulta que el año 2003 también escribí unos comentarios sobre la estatua de la justicia del Palacio de los Tribunales de Valparaiso. Estos comentarios los envié por correo electrónico a mis amigos, incluyendop a Alejandra Matus quien publlicó la foto de la estatua en su segundo libro (Injusticia Duradera) Lo sorprendente es que la redacción es practicamente la misma, salvo pequeños cambios, incluso con la misma foto.
    Para comprobar lo anterior, copio a continuación lo que escribí en esa oportunidad.

    COMO ANILLO AL DEDO

    Cada cierto tiempo, en el debate regional, surge la discusión acerca de la conveniencia de que la sede del Poder Legislativo permanezca en Valparaíso. Cuando se levanta este tema las opiniones se dividen y se pronuncian los parlamentarios, a favor o en contra, mientras los alcaldes, los concejales, los gremios, el Intendente, el diario El Mercurio, entre otros, se manifiestan en contra de un eventual traslado. Algunos lo hacen de manera muy vociferante. Incluso se han organizado desfiles de escolares frente al Congreso. Para no quedar fuera de esta discusión, a continuación expongo mi posición.

    A mi juicio la instalación de la sede del Poder Legislativo en Valparaíso no ha colaborado con ningún tipo de adelanto o progreso para Valparaíso y sus habitantes, y para ello basta con observar el entorno del edificio. El principal argumento de los defensores del Congreso en Valparaíso es que cumple la función de simbolizar la descentralización del país y que su traslado afectaría seriamente este proceso (Sic).

    Hechas las precisiones anteriores, estoy de acuerdo con el traslado de la función legislativa a Santiago, aceptando que sea otro Poder del Estado el que se traslade a Valparaíso. Al respecto propongo que sea el Poder Judicial el que se instale en esta ciudad en reemplazo del Poder Legislativo, por las siguientes razones:

    -El traslado del Poder Judicial a Valparaíso también simbolizaría la descentralización del país por cuanto es otro Poder del Estado el que funcionaría en la Región. Con ello se desarma el principal argumento de los que se oponen al traslado del Poder Legislativo a la capital del país.

    -Se evitaría el riesgo de que nuestros parlamentarios puedan accidentarse en la ruta 68 al trasladarse a exceso de velocidad, ya sea durante el trayecto a su lugar de trabajo o cuando regresan a Santiago. Además se terminarían las polémicas con el Juez de Casablanca debido a los numerosos partes que se han debido cursar a parlamentarios por conducir a velocidades no permitidas.

    -Sin duda aumentaría el porcentaje de asistencia de nuestros parlamentarios a las sesiones o comisiones de trabajo del Congreso.

    -Le podríamos dar otro uso al edificio que actualmente alberga a nuestros congresistas. Un espacio para la cultura no me parece mal. También podría ser un gran centro de convenciones que tanta falta nos hace.

    -Los señores magistrados, gran parte de ellos de avanzada edad, trabajarían en un clima más saludable, sin la congestión vehicular, contaminación y aceleramiento de la vida santiaguina.

    -Y, finalmente, porque en el Puerto disponemos de una estatua que le viene como anillo al dedo a nuestro Poder Judicial.

    Probablemente llame la atención este último punto referido a que disponemos de una estatua para el Poder Judicial. Pues bien, de inmediato paso a explicarlo.

    Esta estatua, cuya fotografía se encuentra al final de este escrito, está ubicada al costado izquierdo de la entrada al Palacio de los Tribunales de Valparaíso, y tiene ciertas características muy peculiares que no pueden dejarse pasar sin hacer un comentario al respecto. Lo extraño del asunto es que estas características, siendo tan evidentes, rara vez son reparadas por quienes han tenido que ingresar a este recinto, o por las personas que habitualmente transitan por dicho lugar.

    Cada vez que comento y detallo estas particularidades de la estatua, quienes me escuchan se sorprenden y reconocen no haberse dado cuenta, a pesar de haberla mirado en más de una oportunidad. Generalmente se comprometen a visitar el lugar para constatar personalmente mis afirmaciones, por cuanto les parece increíble que se les haya escapado lo que, sin duda, no constituye un simple detalle.

    Creo que mucha gente no se da cuenta de estos “detalles” de la estatua debido a su color verde oscuro, lo que desdibuja sus contornos y hace que se presente a la vista como una sola pieza uniforme.

    Por otro lado, me consta que otros si están conscientes de las características especiales de esta estatua, particularmente el diario El Mercurio de Valparaíso, ya que cada vez que aborda un tema relacionado con la justicia desde un punto de vista crítico, coloca la foto de esta estatua sin hacer ningún tipo de comentario. Lenguaje mercurial le llaman.

    Bueno, las peculiares características de esta estatua son las siguientes:

    En 1º lugar, no tiene venda sobre sus ojos.

    En 2º lugar, tiene su mano izquierda apoyada en su cadera mientras apoya el peso de su cuerpo en la pierna del mismo lado. En el brazo derecho tiene enredada la balanza (Como si le colgara).

    En 3º lugar, en el mismo brazo derecho en que le cuelga la balanza sostiene también la espada. Ambos artefactos le son absolutamente ajenos.

    Todos sabemos que la estatua que simboliza la Justicia está representada por una dama vestida con una túnica y con los ojos vendados, queriendo expresar con ello que la justicia debe ser aplicada sin distinción de raza, religión, creencia, pensamiento político, clase social, etc. También, en su mano izquierda sostiene una balanza, significando que se deben sopesar las situaciones atenuantes y agravantes del delito que se juzga para poder dictar una sentencia justa. Finalmente, la espada en su mano derecha representa la voluntad de aplicar una sanción o castigo de acuerdo a la gravedad del delito.

    Algunos que han reparado en estos “detalles” de la estatua argumentan que es una representación libre de la Justicia y que es, más bien, una “volada” del escultor. Personalmente tengo mis dudas de esta argumentación, por cuanto la esencia de la Justicia es sancionar todos aquellos actos u omisiones que transgredan o vulneren la normativa legal existente, y que se correspondan con los diferentes delitos o faltas que previamente hayan sido establecidos como tales, en sus diferentes grados. De lo contrario los ciudadanos estaríamos sometidos al arbitrio de los jueces y de quienes tienen mayor influencia en la sociedad. En este marco me es difícil creer que se acepte la instalación de una estatua que simboliza la Justicia, a la entrada del Palacio de los Tribunales, y que esté sujeta a una libre interpretación. La idea de la Justicia no puede estar más alejada de la libre interpretación, ni menos una estatua que la represente de manera tan ambigua. A mí esa estatua me dice otra cosa. Su actitud displicente, su mano izquierda apoyada en la cadera, la ausencia de venda en los ojos, el descuido con que toma la balanza y la espada, me dice claramente; AQUI NO HAY JUSTICIA o, No Estoy Ni Ahí. Bueno, esa es mi interpretación. Habrá otras por supuesto.

    Dicen los más viejos en el Puerto que esta estatua fue donada por una persona influyente que quiso cobrar venganza de manera permanente a causa de sentirse perjudicada por una “injusticia de la justicia”. Claro, antes de que fuera influyente. Se dice que al momento de su inauguración, muy solemne por lo demás, nadie se atrevió a rechazar la donación ni menos ordenar su demolición, quizás para no herir sentimientos o evitar una polémica con el influyente personaje. Como el tiempo pasa y la estatua ya forma parte esencial del edificio, se me hace difícil pensar en la posibilidad de que exista, a estas alturas, un reconocimiento oficial de que durante muchos años (Más de un siglo) nuestro Palacio de los Tribunales cuenta con un símbolo de la no – justicia. Comentan las malas lenguas que muchos Jueces se han dado cuenta de esta situación, pero que prefieren ignorarla. En realidad, debe ser demasiado fuerte tener que reconocer lo anterior, y en consecuencia, ordenar su demolición y reemplazo, particularmente si el ejercicio de la justicia implica solemnidad, formalidad y seriedad. Para inspirar respeto, dicen.

    Algunos abogados argumentan que efectivamente esta estatua simboliza la ausencia de Justicia, pero al estar ubicada al exterior de los Tribunales indicaría que en el interior de este recinto sí existe una verdadera Justicia. Reafirma esta tesis, según ellos, la sola circunstancia de que en el interior de los Tribunales de Justicia, en su planta baja, existe otra estatua mucho más pequeña, pero con “todas las de la ley”; es decir, con venda, balanza y espada instaladas correctamente. Ello estaría reflejando, entonces, que la Justicia si es Justicia, sólo que al interior de los Tribunales. (Sic).

    Otra versión, entregada por historiadores, explica que la Estatua es una representación de Temis, diosa de la Justicia en la mitología griega. Lo que no es tal, por cuanto la venda, la balanza y la espada correctamente instaladas son esenciales al concepto de justicia y a la forma en que se le representaba en la mitología griega, y representa en todas partes del mundo. Incluso, en la mitología griega la Diosa Temis está acompañada por un león para expresar la fuerza y voluntad de aplicar justicia.

    Recientemente la periodista Alejandra Matus escribió un nuevo libro que lleva como título “Injusticia Duradera” (Libro Blanco de “El Libro Negro de la Justicia”). Pues bien, en su portada colocó la foto de esta estatua y en la parte donde van los créditos del libro la autora incluye una nota, señalando textualmente: “La foto muestra la estatua de Temis, diosa de la justicia en la mitología griega. La historia cuenta que fue esculpida en París por cuenta de don Francisco Echaurren, quien la encargó a un artista francés en 1873. Es una Temis atípica, porque aparece despojada de sus parámetros emblemáticos: la venda que va siempre sobre sus ojos, la balanza que levanta con una mano mientras en la otra blande una espada. Los lleva bajo el brazo, con desgano, seguramente porque no tiene bolsillos suficientemente grandes como para echarlos en ellos. Sin estos símbolos es evidente que ya no representa a la Justicia. ¿Encarna en cambio la injusticia? Es lo que piensan quienes han reflexionado sobre este curioso monumento, que se levanta en el frontis de los Tribunales de Justicia de Valparaíso”.

    Interesante el planteamiento de Alejandra Matus, y por lo visto coincide con mi interpretación. Me pregunto si Francisco Echaurren será el personaje influyente que quiso tomar venganza al realizar esta donación.

    La versión que más me gusta es la del escritor Victor Rojas Farías en su libro “Valparaíso, el Mito y sus Leyendas”. Según el autor, en la época de la Colonia de Perú existió Virrey, considerado como un hombre muy virtuoso que para gobernar se inspiraba en la estatua de la Justicia por todos conocida. Con venda para no dejarse influenciar, con una balanza para sopesar cada caso, y una espada para castigar cuando ello correspondiera. Este virrey tenía instalada la estatua en el patio de su propia casa y para él era fuente de inspiración. Narra Victor Rojas que este virrey tenía dos hijos (Uno legítimo y otro ilegítimo, de acuerdo a las categorías de hijos existente en Chile hasta hace muy poco tiempo atrás). El hijo nacido en el matrimonio era un tipo déspota, vanidoso y que abusaba de la servidumbre, particularmente de las doncellas. Un día asesinó a un comerciante delante de mucha gente. El Virrey, en lugar de castigarlo como correspondía, le dio protección y permitió que el crimen quedara impune. Dicho sea de paso, el asesinado resultó ser su hermano bastardo. El Virrey, agobiado por el peso de su conciencia, y estando a punto de morir, ordena fundir la estatua de bronce y fabricar otra con las características que le conocemos a nuestra estatua en Valparaíso (Altiva, desdeñosa, sin venda, con la espada y balanza por cualquier lado)

    El escritor Victor Rojas continúa con su relato informando que esta Estatua formó parte de la indemnización que Chile le cobró al Perú una vez terminada la guerra del Pacífico. Dice que “…esta estatua la trajo a Valparaíso la escuadra chilena y permaneció durante un tiempo vagando por ahí… Hasta que se construyó el edificio de los Tribunales”.

    Hasta aquí llego con la recopilación de versiones y opiniones acerca de este monumento que, debo confesar, desde mis tiempos de estudiante me ha llamado la atención. Seguramente existen otras versiones, interpretaciones o antecedentes históricos e invito a quienes lean estos comentarios para que aporten nuevos datos que confirmen o desmientan las distintas versiones existentes.

    Dicho lo anterior, no me cabe sino reiterar la idea de traerse el Poder Judicial a Valparaíso.
    .

    Vicente Fraile R.

  7. Vicente Fraile dijo:

    Estamos muy conectados porque escribí prácticamente lo mismo el año 2003.
    Si me envías tu correo te remito mis comentarios sobre la estatua

    Atte

    Vicente

    • Ivan dijo:

      Vaya, al parecer la estatua en cuestion ha causado admiración desde antaño tiempo. A mi tambien me gusta la versión de Victor Rojas Farias que por cierto la encontré en el blog http://legalescom.blogspot.com/ (cuyo enlace esta al pie de la entrada). Seria interesante saber el nombre del escultor y su nacionalidad. Cuando vaya a Valparaíso mirare bien la estuatua (sic) a ver si encuentro las señas del autor.

  8. M. Eugenia dijo:

    Albert Ernest Carrier Belleuse se llamó el escultor francés que elaboró “La Justice” para la fundición Val D’Osne de Paris, y que aparece en sus catálogos de 1876, donde la ofrecen.
    El Intendente Francisco Echaurren la encargó a Paris junto con varias otras que adornan Valparaíso.
    Saludos!!

  9. M. Eugenia dijo:

    Se me olvidaba una curiosidad. En la Corte de Apelaciones de Recife, Brasil existe una estatua gemela de la que nos ocupa, en el frontis de la Corte de Apelaciones de ese Estado. Fue inaugurada cerca de 1906, y es del mismo Carrier Belleuse y también de la fundición Val d’Osne. No somos los únicos…..

    • Vicente dijo:

      M. Eugenia
      Te copio lo que escribí y distribuí por correo electrónico a mis amigos hace hace mucho tiempo. No cabe duda que Van extrajo algunas ideas textuales del mismo. Lo correcto es citar las fuentes. Puedes comparar ambos textos.
      COMO ANILLO AL DEDO (ESTATUA DE LA JUSTICIA EN VALPARAISO)

      Cada cierto tiempo, en el debate regional, surge la discusión acerca de la conveniencia de que la sede del Poder Legislativo permanezca en Valparaíso. Cuando se levanta este tema las opiniones se dividen y se pronuncian los parlamentarios, a favor o en contra, mientras en la región; los alcaldes, los concejales, los gremios, el Intendente, el diario El Mercurio, entre otros, se manifiestan en bloque en contra de un eventual traslado. Para no quedar fuera de esta discusión, a continuación expongo mi posición.

      A mi juicio, la instalación de la sede del Poder Legislativo en Valparaíso no ha colaborado con ningún tipo de adelanto o progreso para la ciudad y sus habitantes, y para ello basta con observar el entorno del edificio. El principal argumento de los defensores de la permanencia del Congreso en el Puerto es que cumple la función de simbolizar la descentralización del país y que su traslado afectaría seriamente este proceso (Sic).

      Hechas las precisiones anteriores, estoy de acuerdo con el traslado de la función legislativa a Santiago, pero a condición de que sea otro Poder del Estado el que se traslade a Valparaíso. Al respecto propongo que sea el Poder Judicial el que se instale en esta ciudad en reemplazo del Poder Legislativo. Mis argumentos son los siguientes:

      – El traslado del Poder Judicial a Valparaíso también simbolizaría la descentralización del país por cuanto es otro Poder del Estado el que funcionaría en la Región. Con ello se desarma el principal argumento de los que se oponen al traslado del Poder Legislativo a la capital del país.

      – Se evitaría el riesgo de que nuestros parlamentarios puedan accidentarse en la ruta 68 al trasladarse a exceso de velocidad, ya sea durante el trayecto a su lugar de trabajo o cuando regresan a Santiago. Además se terminarían las polémicas con el Juez de Casablanca debido a los numerosos partes que se han debido cursar a parlamentarios por conducir a velocidades no permitidas.

      – Sin duda aumentaría el porcentaje de asistencia de nuestros parlamentarios a las sesiones o comisiones de trabajo del Congreso.

      – Le podríamos dar otro uso al edificio que actualmente alberga a nuestros congresistas. Un espacio para la cultura no me parece mal. También podría ser un gran centro de convenciones que tanta falta nos hace.

      – Los señores magistrados, gran parte de ellos de avanzada edad, trabajarían en un clima más saludable, sin la congestión vehicular, contaminación y aceleramiento de la vida santiaguina.

      – Y, finalmente, porque en el Puerto disponemos de una estatua que le viene como anillo al dedo a nuestro Poder Judicial.

      Probablemente llame la atención este último punto referido a que disponemos de una estatua para el Poder Judicial. Pues bien, de inmediato paso a explicarlo.

      Esta estatua, cuya fotografía se encuentra al final de este escrito, está ubicada al costado izquierdo del Palacio de los Tribunales de Valparaíso, y tiene ciertas características muy peculiares que no pueden dejarse pasar, sin embargo lo extraño del asunto es que estas características, siendo tan evidentes, rara vez son reparadas por quienes han tenido que ingresar a este recinto, o por las personas que habitualmente transitan por dicho lugar.

      Cada vez que comento y detallo estas particularidades de la estatua, quienes me escuchan se sorprenden y reconocen no haberse dado cuenta, a pesar de haberla mirado en más de una oportunidad. Generalmente se comprometen a visitar el lugar para constatar personalmente mis afirmaciones, por cuanto les parece increíble que se les haya escapado lo que, sin duda, no constituye un simple detalle.

      Creo que mucha gente no se da cuenta de estos “detalles” de la estatua debido a su color verde oscuro, lo que desdibuja sus contornos y hace que se presente a la vista como una sola pieza uniforme.

      Por otro lado, me consta que otros si están conscientes de las características especiales de esta estatua, particularmente el diario El Mercurio de Valparaíso, ya que en más de una oportunidad en que ha abordado un tema relacionado con la justicia desde un punto de vista crítico, coloca la foto de esta estatua sin hacer ningún tipo de comentario. Lenguaje mercurial le llaman.

      Bueno, las peculiares características de esta estatua son las siguientes:

      – No tiene venda sobre sus ojos.

      – Presenta una actitud relajada, con su mano izquierda apoyada en la cadera mientras descansa el peso de su cuerpo en la pierna del mismo lado. En su mano derecha sostiene la espada y la balanza al mismo tiempo. Esta última se encuentra enredada y colgando. Ambos artefactos le son absolutamente ajenos.

      Todos sabemos que la estatua que simboliza la Justicia está representada por una dama vestida con una túnica y con los ojos vendados, queriendo expresar con ello que la justicia debe ser aplicada sin distinción de raza, religión, creencia, pensamiento político, clase social, etc. También, en su mano izquierda sostiene una balanza, representando que se deben sopesar las situaciones atenuantes y agravantes del delito que se juzga para poder dictar una sentencia justa. Finalmente, la espada en su mano derecha representa la voluntad de aplicar una sanción o castigo de acuerdo a la gravedad del delito.

      Algunos que han reparado en estos “detalles” de la estatua argumentan que es una representación libre de la Justicia y que es, más bien, una “volada” del escultor. Personalmente tengo mis dudas de esta argumentación, por cuanto la esencia de la Justicia es sancionar todos aquellos actos u omisiones que transgredan o vulneren la normativa legal existente, y que se correspondan con los diferentes delitos o faltas que previamente hayan sido establecidos como tales, en sus diferentes grados. De lo contrario los ciudadanos estaríamos sometidos al arbitrio de los jueces y de quienes tienen mayor influencia en la sociedad. En este marco me es difícil creer que se acepte la instalación de una estatua que simboliza la Justicia, a la entrada del Palacio de los Tribunales, y que esté sujeta a una libre interpretación. El concepto de justicia no puede estar más alejado de la libre interpretación, ni menos mediante una estatua que la represente de manera tan ambigua. Su actitud displicente, su mano izquierda apoyada en la cadera, la ausencia de venda en los ojos, el descuido con que toma la balanza señalan claramente la ausencia de justicia.

      Dicen los más viejos en el Puerto que esta estatua fue donada por una persona influyente que quiso cobrar venganza de manera permanente a causa de sentirse perjudicada por una “injusticia de la justicia”. Claro, antes de que fuera influyente. Se dice que al momento de su inauguración, muy solemne por lo demás, nadie se atrevió a rechazar la donación ni menos ordenar su demolición, quizás para no herir sentimientos o evitar una polémica con el influyente personaje. Como el tiempo pasa y la estatua ya forma parte esencial del edificio, se me hace difícil pensar en la posibilidad de que exista, a estas alturas, un reconocimiento oficial de que durante muchos años (Más de un siglo) nuestro Palacio de los Tribunales cuenta con un símbolo de la no – justicia. Comentan las malas lenguas que muchos Jueces se han dado cuenta de esta situación, pero que prefieren ignorarla. En realidad debe ser demasiado fuerte tener que reconocer lo anterior, y en consecuencia, ordenar su demolición y reemplazo, particularmente si el ejercicio de la justicia implica solemnidad, formalidad y seriedad. Para inspirar respeto, dicen.

      Algunos abogados argumentan que efectivamente esta estatua simboliza la ausencia de Justicia, pero al estar ubicada al exterior de los Tribunales indicaría que en el interior de este recinto sí existe una verdadera Justicia. Reafirma esta tesis, según ellos, la sola circunstancia de que en el interior de los Tribunales de Justicia, en su planta baja, existe otra estatua mucho más pequeña, pero con “todas las de la ley”; es decir, con venda, balanza y espada instaladas correctamente. Ello estaría reflejando, entonces, que la Justicia solo es tal al interior de los Tribunales. (Sic).

      Otra versión, entregada por un historiador amigo, señala que la Estatua es una representación de Temis, diosa de la Justicia en la mitología griega. Lo que no es tal, por cuanto la venda, la balanza y la espada correctamente instaladas son esenciales al concepto de justicia y a la forma en que se le representa en la mitología griega, y en todo el mundo. Incluso, en la mitología griega la Diosa Temis está acompañada por un león para expresar la fuerza y voluntad de aplicar justicia.

      Recientemente la periodista Alejandra Matus escribió un nuevo libro que lleva como título “Injusticia Duradera” (Libro Blanco de “El Libro Negro de la Justicia”). Pues bien, en su portada colocó la foto de esta estatua y en la parte donde van los créditos del libro la autora incluye una nota, señalando textualmente: “La foto muestra la estatua de Temis, diosa de la justicia en la mitología griega. La historia cuenta que fue esculpida en París por cuenta de don Francisco Echaurren, quien la encargó a un artista francés en 1873. Es una Temis atípica, porque aparece despojada de sus parámetros emblemáticos: la venda que va siempre sobre sus ojos, la balanza que levanta con una mano mientras en la otra blande una espada. Los lleva bajo el brazo, con desgano, seguramente porque no tiene bolsillos suficientemente grandes como para echarlos en ellos. Sin estos símbolos es evidente que ya no representa a la Justicia. ¿Encarna en cambio la injusticia? Es lo que piensan quienes han reflexionado sobre este curioso monumento, que se levanta en el frontis de los Tribunales de Justicia de Valparaíso”.

      Interesante el planteamiento de Alejandra Matus, y por lo visto coincide con la primera versión de estos comentarios. Me pregunto si Francisco Echaurren sería el personaje influyente que quiso tomar venganza permanente al realizar esta donación.

      La versión que más me gusta es la del escritor Victor Rojas Farías en su libro “Valparaíso, el Mito y sus Leyendas”. Según el autor, en la época de la Colonia en Perú existió un Virrey, considerado como un hombre muy virtuoso que para gobernar se inspiraba en la estatua de la Justicia por todos conocida. Con venda para no dejarse influenciar, con una balanza para sopesar cada caso, y una espada para castigar cuando ello correspondiera. Este Virrey tenía instalada la estatua en el patio de su propia casa y para él era fuente de inspiración. Narra Victor Rojas que tenía dos hijos (Uno legítimo y otro ilegítimo, de acuerdo a las categorías de hijos existente en Chile hasta hace muy poco tiempo atrás). El hijo nacido en el matrimonio era un tipo déspota, vanidoso y que abusaba de la servidumbre, particularmente de las doncellas. Un día asesinó a un comerciante delante de mucha gente. El Virrey, en lugar de castigarlo como correspondía, le dio protección y permitió que el crimen quedara impune. Dicho sea de paso, el asesinado resultó ser su hermano bastardo. El Virrey, agobiado por el peso de su conciencia, y estando a punto de morir, ordena fundir la estatua de bronce y fabricar otra con las características que le conocemos a nuestra estatua en Valparaíso (Altiva, desdeñosa, sin venda, con la espada y balanza por cualquier lado)

      El escritor Victor Rojas finaliza su relato informando que esta Estatua formó parte de la indemnización que Chile le cobró al Perú una vez terminada la Guerra del Pacífico. Dice que “…esta estatua la trajo a Valparaíso la escuadra chilena y permaneció durante un tiempo vagando por ahí… Hasta que se construyó el edificio de los Tribunales”.

      Hasta aquí llego con la recopilación de versiones y opiniones acerca de este monumento que, debo confesar, desde mis tiempos de estudiante me ha llamado la atención. Seguramente existen otras versiones, interpretaciones o antecedentes históricos, e invito a quienes lean estos comentarios para que aporten nuevos datos que confirmen o desmientan las distintas versiones existentes.

      Dicho lo anterior, no me cabe sino reiterar la idea de traerse el Poder Judicial a Valparaíso.
      .

      Vicente Fraile R.

      • Van dijo:

        Estimado Vicente:

        La información la obtuve principalmente del sitio http://legalescom.blogspot.com/ (del cual coloqué el enlace.) Es probable que el autor de tal blog haya tenido acceso al correo que tú enviaste y no colocó la fuente.

        Al colocar en google parte del texto que señalas, solo me arroja una entrada al comentario que has colocado en este sitio, por lo que me resultaba imposible colocarte como fuente cuando escribí esta entrada porque no existe una página donde aparezca dicho texto. Si tienes la gentileza de enviarme el enlace público donde tienes colgada la información con gusto la coloco al pie de la entrada junto a las otras dos fuentes.

        Por cierto, rebuscando información sobre la estatua dí con esta página:
        http://www.freewebs.com/valpoperdido/justicia.html
        con fotografias muy interesantes.

      • Vicente dijo:

        Estimado

        Como le señalé a M. Eugenia, el texto “Como anillo al dedo” no lo publiqué. Solo me limité a distribuirlo por correo electrónico a algunos amigos. Constantemente estoy escribiendo e ironizando respecto de variados temas, particularmente del acontecer político de Chile.

        Atte.

        Vicente

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s